Los antiguos espacios construidos para la Exposición Universal de 2008 en Zaragoza, convertidos después en «Ciudad de la Justicia de Zaragoza», agrupan actualmente todos los juzgados y otros servicios judiciales de la ciudad. Ahora, desde hace muy poco, gozan también de una protección solar realmente eficiente.

En esta región muy soleada y con una fachada 100 % acristalada en todo su perímetro, el edificio exigía una protección solar eficaz y también un confort térmico y visual. Se pensó en un tejido que garantizara transparencia y dominara el deslumbramiento, así que se escogió el tejido de la marca Mermet S2 1%.

El proyecto consta de 1.500 estores interiores de enrollado manual y de gran altura con mecanismo de cadenillas (un total de 7800 m2), confeccionados e instalados por el fabricante de estores Rieldecor S. L. El color elegido ha sido el blanco grisáceo por su sobriedad y mejor armonía con la carpintería metálica de la fachada y porque aporta tranquilidad y calidad de vida a los espacios interiores. El arquitecto Sergio Sebastián se inclinó por este tejido de doble cara al revelarse como “la solución idónea a la vista de sus numerosas ventajas”.

Por un lado, goza de un excelente dominio del deslumbramiento gracias a la cara interior (oscura), el tejido filtra hasta el 93% de la radiación luminosa (Tv = 7%); también cuenta con un alto grado de transparencia, como se demuestra en el hecho de que la visión hacia el exterior se optimiza gracias a la tecnología de tejido de doble cara al tiempo que se garantiza la intimidad de los ocupantes. Sus prestaciones energéticas también han sido clave para su elección, gracias a su cara reflectante orientada hacia el lado del acristalamiento (claro), el tejido rechaza hasta el 74 % de la energía solar en función del acristalamiento. También ayuda a limitar el consumo eléctrico derivado de la climatización y favorece la aportación de luz natural para disminuir la utilización de luz artificial. Todo ello especialmente adaptado a aplicaciones de grandes dimensiones.

Realizados a base de fibras de vidrio, material natural, químicamente inerte y abundante, y con recubrimiento de PVC, estos tejidos se distinguen especialmente por su ausencia garantizada de sustancias peligrosas, olores y metales pesados (certificados Oeko-Tex y Greenguard® sobre la calidad del aire interior), su clasificación frente al fuego M1 que responde a las exigencias de seguridad y salud de las instalaciones abiertas al público, su excelente resistencia mecánica y buena estabilidad dimensional, el hecho que no se deforman con las variaciones de temperatura y son adecuados para aplicaciones de grandes dimensiones así como para entornos marinos. Su baja potencia calorífica limita la energía emitida en caso de incendio, su excelente protección contra el calor y el deslumbramiento.

