Jueves 27 Junio 2019

En esta edición, el informe dedica varios capítulos a la sostenibilidad de la industria textil, a los no tejidos y a los textiles técnicos

El estudio de Textiles Intelligence analiza los últimos desarrollos e innovaciones en textiles técnicos; retrata la situación actual de la industria de los productos no tejidos; recoge varios proyectos europeos en pro de la sostenibilidad; y presenta varias estadísticas globales sobre la producción de plástico reforzado con fibra de vidrio.

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Acercándolos al closed loop gracias al poliéster
El editorial de esta edición está orientado a la sostenibilidad. Según la información recogida en él, la industria mundial de la moda genera anualmente alrededor de 1,2 billones de toneladas de gases de efecto invernadero. Dicha industria produce, además, unos 60 millones de toneladas de residuos al año, el 68% de los cuales termina en vertederos. Finalmente, cabe destacar el hecho de que las fibras son residuos que se degradan muy lentamente, contaminando el suelo y el agua.

Esta problemática se abordó durante el 57º Congreso Mundial de Fibra de Dornbirn (Dornbirn-GFC) –celebrado en Austria entre los días 12 y 14 de septiembre de 2018-. Según varios líderes de la industria, es necesaria una acción unitaria para minimizar el impacto ambiental del sector textil. Algunas de las medidas consensuadas durante el Congreso implican desarrollos, especialmente relacionados con los productos de poliéster.

En el informe, Robin Anson analiza algunos de los avances más significativos realizados por PrimaLoft, la Universidad Nacional de Singaport (NUS) y la joint venture entre Indorama Ventures y Loop Industries.

 

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Mercado de textiles técnicos
El documento recoge, además, información sobre los últimos desarrollos en: textiles para automóviles, composites, maquinaria de fabricación de materiales compuestos, filtros, fibras innovadoras, materiales no tejidos y sensores.

El informe incluye información relacionada con las siguientes empresas: Ahlstrom-Munksjö, Airbus, AMSilk, Cygnet Texkimp, Freudenberg Performance Materials, imat-uve, Lydall Performance Materials, Lenzing, Suominen, Technical Absorbents, Trevira, The University of Manchester y la University of Delaware.

 

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La industria mundial de los no tejidos
Este capítulo es el primero de una trilogía que perfila a los 40 principales productores mundiales de no tejidos. Karen Bitz proporciona la información sobre diez de ellos, destacando el aumento en sus ventas, inversiones y adquisiciones en los últimos años.

Berry Global, por ejemplo, ha invertido en una nueva línea de cardado en Italia y en una línea de soldadura en Francia. Además, está agregando otras divisiones en China y en los Estados Unidos. Freudenberg, por su parte, ha invertido en los Estados Unidos y está ampliando su negocio en Taiwán. DuPont invertirá 400 millones de dólares en la expansión de su capacidad para producir Tyvek en Luxemburgo; y Johns Manville trabaja para mejorar las líneas existentes.

Otra opción por la que han apostado varias empresas es la adquisición. Lydalln ha comprado Gutsche, Interface Performance Materials, la división de Filtración de precisión de Precision Custom Coatings y Texel. Mientras tanto, Fitesa ha adquirido una participación en CNC International para expandirse al sudeste asiático; y Glatfelter ha firmado un acuerdo para adquirir el negocio europeo de no tejidos de Georgia-Pacific.

Proyectos de reciclaje en empresas europeas de fibras, textiles y prendas
Se están llevando a cabo varios proyectos en materia de reciclaje, reutilización y eficiencia de recursos en la UE. Entre estos destacan el Plan de acción para la economía circular y la Directiva sobre plásticos de un solo uso. Estos proyectos desempeñan un papel clave en los desafíos medioambientales a los que se enfrenta la industria textil/moda.

Este informe analiza las actividades de varios de estos proyectos:

Resyntex. Pretende desarrollar un sistema de reciclaje de circuito abierto. Este proceso debe ser capaz de convertir los desechos textiles en materias primas para producir etanol, ácidos polilácticos (PLA), resinas y nuevas fibras.
Tex2Mat. Aspira a desarrollar soluciones para separar los componentes de flujos de residuos de materiales múltiples. En otras palabras: reciclar los deshechos resultantes de la fabricación de materiales no tejidos técnicos.
RecyCarb. Desarrolla métodos de reciclaje de desechos de fibra de carbono en no tejidos. Gracias a este proceso, se pretende reutilizar los residuos en plásticos reforzados con fibra de alta calidad.
Garment-To-Garment Recycling System. Fue creado por el Instituto de Investigación de Textiles y Prendas de Hong Kong (HKRITA) como resultado de una asociación de cuatro años con la organización H&M Foundation.

 

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El negocio de los textiles técnicos a nivel global
En este apartado se resumen los desarrollos corporativos más recientes del sector de los textiles técnicos. Se contemplan las adquisiciones, las desinversiones y fusiones... El informe contiene noticias relacionadas con las siguientes empresas y organizaciones: Airbus, Andritz, Asahi Kasei, Autoneum, Continental Structural Plastics, Domtar, Drylock Technologies, Fabric Development, Fibertex Nonwovens, HeiQ, Inapal Plásticos, Indorama Ventures, Jacob Holm, JH Ziegler, Kordsa, Lanxess, Lenzing, Perlon, Prisma Renewable Composites, Safran, Sage Automotive Interiors, Simavita, Solvay, Sorepla Industrie, Spirit AeroSystems, Teijin Frontier, Teijin Limited, Textile Products y Xerium Technologies.

Producción de plástico reforzado con fibra de vidrio
Incluye datos estadísticos y análisis de la producción de plásticos reforzados con fibra de vidrio en Europa. Además, desglosa los datos por segmentos, países y regiones y ofrece una perspectiva de futuro.

La producción europea de plásticos reforzados con fibra de vidrio ha aumentado por sexto año consecutivo en 2018. Gracias a este crecimiento, la industria ha alcanzado el segundo nivel más alto de su historia. Geográficamente, el mayor productor seguirá siendo Alemania, seguido de Europa del Este, España y Portugal, Italia, el Reino Unido e Irlanda y Francia.

El segmento más grande será el de componentes de compuesto de moldeo en lámina (SMC) y componentes de compuesto de moldeo a granel (BMC). Les seguirán los productos fabricados mediante procesos de moldeo abierto; termoplásticos reforzados con esterilla de vidrio (GMT) y termoplásticos reforzados con fibra larga (LFT); productos fabricados a partir de procesos continuos; por transferencia de resina (RTM); y tuberías y tanques.

Se prevé que la industria de los plásticos reforzados con fibra de vidrio en Europa continúe creciendo. Lo hará a medida que avance la investigación de nuevas aplicaciones y se realicen mejoras en los materiales y métodos de procesamiento.

En este sector se ha hablado siempre mucho sobre como sombrear, de sus ángulos, enfoques, productos y materiales, también sobre técnicas y protocolos. Siendo todo eso muy útil y necesario también hay que recordar que la aplicación o mejor dicho, el diseño arquitectónico con la protección solar en mente no sólo es más eficaz sino que además proporciona mejores resultados económicos y energéticos.

Hablando de los materiales utilizados, si la protección ideal debe ser externa, ventilada, sin reflexiones, eficaz en verano e inexistente en invierno, barata y de escaso mantenimiento, la mejor sombra será la proyectada por un elemento vegetal de hoja caduca suficientemente densa. El aire circula entre las hojas y evacua el calor acumulado. Su emisividad hacia el vidrio es baja. Para mayor ventaja en invierno la planta de hoja caduca permitirá el paso del sol. El emparrado, el sombrajo y la pérgola se evidencian como la protección ideal. Pero como no siempre será posible recurrir a esta solución vegetal es mejor estudiar las características de los materiales más comúnmente utilizados para solucionar el problema del sombreado, o sea, el vidrio y sus adiciones, los tejidos con los que se forman toldos y cortinas y las lamas opacas de madera, aluminio, etc.

El vidrio
El vidrio sin más complementos no es un material protector del sol. Refleja solo el 8% de la energía total incidente y transmite el 80%. El 12 por ciento restante lo absorbe y luego lo irradia hacia el exterior y hacia el interior. Se considera como referencia un vidrio sencillo que sumando la transmisión y la radiación permite la entrada de un 87% de la energía recibida.

Para mejorar su comportamiento protector se utilizan dos recursos: el teñido en masa y la adición de films específicos. El uso de los vidrios teñidos en masa y la adición de films específicos. El uso de los vidrios teñidos en masa está en declive. Aunque su diseño se ha perfeccionado sensiblemente y el carácter selectivo de su papel de filtro ha mejorado mucho sigue sufriendo los defectos citados: la distorsión de la visión y la reducción de la captación invernal. Cuanto más protección más importancia tienen los dos inconvenientes enunciados. En efecto los vidrios teñidos contemporáneos son mucho más opacos al calor que a la visión pero ya han llegado a un punto del que parece físicamente imposible pasar. Un vidrio de 12mm teñido en masa de gris puede reducir la transmisión infrarroja al 45% pero sólo permitirá el paso del 19% del espectro visible. Además el color añadido teñirá la visión exterior de una manera artificial dando al ambiente esa luz de tormenta a punto de estallar tan poco agradable cuando es permanente.

 

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Los vidrios teñidos en masa limitan su papel protector a la absorción de una gran parte de la energía recibida pero luego la emiten hacia el exterior y hacia el interior, con lo que parte de su eficiencia se pierde. Por ello su uso exclusivo se está reduciendo últimamente y se evoluciona hacia el uso de films adheridos sea a vidrios teñidos o claros. Caben dos recursos: las capas reflectantes que protegen reflejando la energía, y reduciendo por lo tanto la absorción, y las capas de baja emisividad que reducen la radiación de calor hacia el interior limitando así la transmisión total de estos vidrios de alta absorción.

La innovación está optimizando las características de estos films que ya han conseguido un filtrado selectivo. La gama de soluciones es muy rica pero como siempre, para conseguir protecciones térmicas significativas se debe renunciar a la transparencia. La gama baja está formada por los films de colores plata y bronce como el 10/24 bronce que permite el paso del 10% de la luz y el 24% del calor. Las gamas altas son de color azul como el 40/50 al que corresponden protecciones del 40% de luz y el 50% del calor.

La carrera para mejorar el comportamiento del vidrio como protección solar ha entrado en una vía donde mayores costes difícilmente supondrán mejores rendimientos. La relación paso de luz-filtro de calor ya no se puede mejorar. Sólo la adición de films de baja emisividad puede mejorar ligeramente el comportamiento de estos vidrios al limitar la irradiación hacia el interior del edificio. No parece pues que el vidrio ofrezca por este camino grandes soluciones de futuro sin condenar al edificio a un invierno con escasez de luz sin opciones a la captación solar.

Aunque quizás anecdótica, sí parece inteligente una solución aparentemente muy adecuada a nuestras latitudes: la fachada inclinada. Se trata de aprovechar la redacción de la transmisión solar en los vidrios cuando el ángulo de incidencia es bajo. Para una ciudad situada en el paralelo 50 si la transmisión de un vidrio es del 70% inclinando la fachada 10º esa transmisión bajará a 56% y con 15º al 43%.

La transmisividad del vidrio se reduce radicalmente cuando el ángulo de incidencia se separa de la perpendicular 70º para el vidrio sencillo y 60º para el doble. Esta facultad está siendo utilizada en algunos proyectos en el norte de Europa para conseguir una protección veraniega eficaz sin más que diseñar una fachada escarpada hacia afuera. Es evidente que en nuestras latitudes, al estar el sol aún más alto en verano, ese recurso sería aún más beneficioso.

Es posible que el futuro de los vidrios esté en la transmisión variable, es decir el diseño de vidrios que modifican su capacidad filtrante sea en función de características exteriores, sea a voluntad del ocupante. Entre estos últimos los vidrios electrocrómicos, que modifican su color y capacidad filtrante por el paso de una corriente de bajo voltaje, son los más prometedores.

Los toldos y screens
Los tejidos se han utilizado para protegerse del sol desde siempre. Cortinas interiores o exteriores, toldos privados y toldos urbanos forman parte de los recursos mediterráneos para conseguir la deseada sombra. Las imágenes tradicionales nos muestran que hasta la mitad del XIX era más frecuente el toldo como cortina exterior que la persiana que hoy consideramos tradicional.

El toldo tradicional en vuelo hacia el exterior del edificio para proyectar sombra sobre el hueco suele ser un tejido claro con alta reflexión y con una trama abierta que permite cierta circulación del aire. Su único inconveniente lo plantean las atenciones que exige. Frágil al viento es necesario recogerlo casi cada día para evitar que se deteriore. Quizás por ello las soluciones textiles exteriores no progresan lo rápido que gustaría al sector. Se utilizan para terrazas de restaurantes, segundas residencias y para solucionar problemas relativamente domésticos que aseguran un mantenimiento relativamente atento.

 

 

En su versión moderna y como protección solar de los huecos acristalados el toldo se confecciona con tejidos de fibras diversas, siempre muy resistentes a la intemperie, y se dispone paralelo al hueco. Es lo que hoy llaman screens. La trama de estos tejidos es muy abierta de manera que es posible cierta visión del exterior a través de ellos (helioscreen o sunscreen).

Evidentemente la posición más eficaz será la exterior. Al exterior un color oscuro será el más eficaz pues sólo permite el paso directo de un 5% de la radicación (negro antracita). Si el espacio entre tejido y vidrio está perfectamente ventilado y la distancia es suficiente, la protección será eficaz. El coeficiente de sombra, o transmisión térmica en relación a un vidrio sencillo, puede llegar a 0,16. Se debe recordar que un toldo oscuro absorberá una parte importante de la energía y la emitirá hacia ambas caras. Sólo será pues eficaz si su intradós está perfectamente ventilado.

Su principal limitación sigue siendo el mantenimiento, y para mejorar su comportamiento frente al viento se están usando sistemas guiados lateralmente con barras de lastre en el extremo libre. La manipulación puede ser manual o motorizada. La automatización del conjunto con un servomecanismo de control que recoge el toldo cuando sopla excesivo viento y lo extiende cuando aprieta el sol completa la presentación del screen contemporáneo.

No se debe olvidar la eficacia del estor como protección solar interior. Un tejido claro consigue una gran reflexión que puede llegar al 63% de la energía incidente. Si gran parte de esa energía reflejada puede atravesar de nuevo el vidrio el balance puede ser interesante. El coeficiente de sombra puede llegar al 0,37.

Las celosías
Las celosías son protecciones que interponen cuerpos opacos para limitar la radiación solar que atraviesa el hueco. Desde las celosías de madera de tradición árabe a las de albañilería de algunos edificios industriales la gama de soluciones y matices de luz es infinita. Consideraremos celosías sólo las protecciones con cuerpos opacos que no sean escamoteables.

La principal desventaja de las protecciones fijas es su difícil compatibilidad con la visión hacia el exterior. Por ello sólo se utilizan con una trama muy fina o muy grande. Si la trama es muy fina el ojo, el cerebro, recompone la imagen exterior obviando la malla interpuesta. Es el caso de las celosías árabes tradicionales, que permiten además el desiderata de la cultura mediterránea, el ver sin ser visto. Si la trama es grande a través de cada uno de los huecos se podrá tener una visión suficiente del exterior.

 

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Todas esas celosías tradicionales suelen ser de malla bidimensional pero la manera más sencilla de graduar la protección y de tener en cuenta el movimiento del sol es el recurso a las lamas orientables. Las celosías formadas por lamas que giran sobre un eje se pueden abrir y cerrar a voluntad. Las lamas se dispondrán horizontalmente en una orientación sur y verticalmente en las este y oeste.

Dentro de los materiales de construcción las lamas de madera constituyen la solución más tradicional pero casi siempre se utilizan como persianas escamoteables, sea en forma de venecianas, persianas de cuerda, persianas de librillo. La madera ha sido el material más adecuado para conformarse como lama protectora. Su único inconveniente es el mantenimiento pues exige barnices o pinturas cada dos o tres años. Los modernos tratamientos es posible que nos lleven a reconsiderar las posibilidades de este material por otra parte siempre tan cálido y agradable.

Su reflexión dependerá del color del que se haya pintado. Desde el 3% pintado en negro mate al 71% pintado de blanco brillante. Para reducir el mantenimiento, las lamas hoy son de plástico o de aluminio. La altísima reflexión del aluminio pulido hace de este material el preferido tanto para cerrar el paso a la radiación directa como para reflejar luz hacia el interior. Es habitual disponer las lamas con una orientación de 45º y una coincidencia en altura de la parte inferior de cada lama con la parte superior de la siguiente. De esta manera se impide totalmente la entrada directa del sol, se minimiza la reflexión en general y se anula para ángulos verticales de sol superiores a los 45º.

 

 

La relación con el exterior siempre está limitada por la presencia de las lamas aunque sean orientables. Quizás se acerca más a lo que debería ser una celosía en el siglo XXI la inserción de mallas dentro del vidrio. Se trata de los vidrios fotosensitivos como el Louverre de Corning Glass. Las lamas de 1mm separadas 3mm se sitúan durante el proceso de fabricación del vidrio orientándolas de acuerdo con las exigencias del cliente. En el otro extremo las grandes lamas son cada vez más utilizadas. Hoy existen ya lamas de serie de hasta 600mm de ancho, su giro motorizado permite una radical transformación de la imagen de la fachada y una adecuación precisa a las exigencias de la protección solar.

Se observa la eficacia de los toldos, incluso los interiores siempre que sean claros y reflectantes. Cabe recordar las incompatibilidades de esto últimos con los vidrios protectores. Pero en el momento de tomar decisiones no se deben olvidar los otros aspectos a tener en cuenta: la captación invernal, la visión del exterior y el aprovechamiento de la iluminación natural.

La arquitectura de la protección solar
La protección solar, seriamente planteada, incide sustancialmente en la forma de la arquitectura. Según el camino adoptado para afrontar el filtro solar, aparecen imágenes radicalmente diversas. Una primera posibilidad la ofrece la opacidad de algunos materiales que se dispondrán en lamas o celosías envolviendo cada vez más completamente al edificio. Otro será el recurso a la reflexión que generará edificios de superficies cada vez más brillantes. Por fin una tercera versión, abrirá un margen entre el edificio propiamente dicho y la envolvente exterior para organizar en ese espacio un microclima protector pero también capaz de capotar y canalizar hacia el interior la energía solar cuando sea necesaria. Las sugerencias formales consecuentes se pueden agrupar bajo los siguientes puntos: las cajas de lamas, los edificios espejo y las cajas dentro de cajas.

 

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Las cajas de lamas
En la medida en la que el vidrio se extiende por toda la piel del edificio las protecciones solares en forma de lamas le siguen y llegan a envolver la construcción como en una segunda piel, dibujando lo que podríamos llamar una caja de lamas. Aunque hoy la propuesta se empieza a hacer común en los concursos de arquitectura y en los nuevos edificios no se puede decir que sea nueva: ya en 1960 el edificio de laboratorios de la fábrica de Seat en Barcelona exhibía en la fachada suroeste una envolvente de lamas fijas separadas de los cerramientos en la fachada suroeste.

La difusión de sistemas de lamas orientables de manipulación más o menos motorizada ha hecho posibles soluciones mucho más sofisticadas puesto que la colocación de lamas con direcciones diversas y de orientación fácil permite conseguir en cada fachada las condiciones de soleamiento, iluminación y visión del exterior que sean deseables.

 

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Estas envolventes de persiana se pueden disponer directamente sobre la fachada vidriada o separarse formando unos pasillos o galerías perimetrales en las que las condiciones climáticas, como las de un umbráculo, pueden ser muy especiales. El espacio situado entre la caja de lamas y la piel del edificio se convierte en un lugar especial. Cuando llega a tener ciertas dimensiones puede conformar un paisaje recogido y controlable al que abren los locales interiores.

Esta solución se ha utilizado también en la cubierta. Las lamas forman una especie de pérgola que protege del sol al último forjado reduciendo sus movimientos térmicos e incrementando la durabilidad de las láminas de impermeabilidad. Es especialmente útil si aparecen en la cubierta grandes claraboyas o se desea "carenar" en edificio por la importancia de las vistas sobre él o por la dificultad de controlar las siempre imprevisibles y evolutivas formas de la maquinaria de las instalaciones.

 

 

 

Si tras las lamas se coloca un vidrio simple el espacio inmediato interior puede tener unas características de confort a veces muy agradables pero no totalmente controlables por medios naturales. Es el caso de muchas galerías tradicionales, espacios intermedios que permiten la captación solar en invierno pero que por su gran fragilidad térmica no son cómodamente habitables si las condiciones exteriores son extremas. Estos espacios tienen un papel importantísimo en la protección de los locales interiores puesto que un cerramiento muy simple entre ambos asegura ya su perfecto control.

En los grandes edificios contemporáneos se está extrapolando esta solución para construir lo que se ha dado en llamar "atrios", espacios de gran tamaño que al estar protegidos por vidrio y persiana orientable son unos perfectos invernaderos en los que se pueden conseguir unas condiciones climáticas intermedias con poco gasto energético. En algunos edificios estos "atrios" modernos se convierten en espacios de clima controlado a los que abren los locales interiores que se separan de ellos con cerramientos que protegen la intimidad pero no exigen protecciones térmicas sofisticadas.

Los edificios espejo
Las lamas orientables basan su protección en su opacidad a los rayos infrarrojos. La evacuación por ventilación del calor que almacenan exige su disposición fuera del espacio habitable. Como ya vimos la colocación exterior de las lamas supone un mayor mantenimiento y ciertos riesgos de deterioro y ruido por la acción del viento.

Además las lamas orientables presentan algunos inconvenientes. El más importante es la reducción de la entrada de luz natural al cerrar las lamas para protegerse de ciertos ángulos de soleamiento. También se debe tener en cuenta la incompatibilidad de ciertas posturas de las lamas con la visión del exterior.

La protección óptima sería la que impidiese el paso de los rayos infrarrojos limitando lo menos posible el filtro del espectro visual de manera que se pudiese gozar de la luz natural y de la visión del exterior. Un camino adecuado es el recurso a los materiales muy reflectantes. Es un recurso similar al de las ventanas-espejo en las que el baño metálico impide la visión hacia el local menos iluminado pero la permite en sentido contrario.

 

 

La ventaja clave de esta solución radica, como ya se ha visto, en que la protección se puede disponer en el interior de la fachada. Un material tan reflectante no almacena caso nada de calor, eleva muy poco su temperatura y emite muy poca radiación de larga longitud de onda, la que queda atrapada en el interior del edificio.

Toda la energía reflejada lo es con la misma longitud de onda y por lo tanto atravesará el vidrio hacia afuera con la misma facilidad que lo hizo hacia dentro. Cuanto más sencillo sea el vidrio mejor para esta solución pues se calentará menos y no emitirá calor hacia el interior.

Si se puede colocar la protección solar tras los vidrios su durabilidad y facilidad de manejo habrán cambiado sustancialmente. Si además esas protecciones permiten la iluminación interior y la visión exterior la solución perfecta. En este camino han estado las cortinas interiores de lino que han aportado reflexión y transparencia luminosa desde hace siglos.

Hoy el camino pasa por los films metálicos; primero se intentó colocando esos films directamente sobre la cara interior de los vidrios exteriores, pero la imposibilidad de escamotear la protección suponía renunciar a la captación invernal, a gran parte de la luz natural y a una visión exterior natural.

Para hacer compatible esos films con el escamoteamiento se están utilizando cortinillas enrollables o plegables de poliéster con la cara exterior, o las dos, protegidas por un film de aluminio. Las cualidades finales de estas cortinillas son variables y se pueden subordinar a los objetivos deseados en cada caso, pero se mueven entre reflexiones del 55 al 75% con transmisiones para el espectro visible del 2 al 7%.

Estos materiales cambian las perspectivas de la protección solar sobre todo para los edificios de oficinas puesto que lógicamente evitan completamente el deslumbramiento. En efecto esta virtud de la reflectividad se puede volver en contra de nuestros objetivos si se producen fenómenos de doble reflexión. Es decir una veneciana de aluminio puede producir reflejos sobre el trasdós de las lamas que irradien hacia el interior y reduzcan gravemente la eficacia de la protección.

La mejor posición para estos materiales es la interpuesta entre dos vidrios en una cámara aislada. En esas condiciones y para un film de características medias (el G 1900 de Agero que tiene una reflexión solar de 68,75%) la transmisión solar total, el porcentaje de radiación que alcanza directamente el interior, es de 2,07% y la absorción total del 29,19% y el coeficiente de sombra de 12,4.

Su eficacia se puede mejorar si los vidrios tienen algún tipo de tratamiento. Por ejemplo si la cara exterior del vidrio interior tiene una lámina de baja emisividad la transmisión solar del conjunto puede bajar a 1,62 y el coeficiente de sombra a 10. Recuérdese que esta eficacia en cuanto a la protección solar tiene su equivalente en las pérdidas nocturnas pues la U del conjunto se puede reducir respecto a la del vidrio cámara en un 50%.

En sus soluciones más sofisticadas como las cortinillas de poliéster metalizado que se enrollan en un estrecho cilindro asociado al vidrio cámara. El movimiento de la cortinilla está motorizado y todo el conjunto tiene un diámetro de entre 40 y 70mm. El cilindro se protege en una caja de aluminio anodizado o lacado que se confunde con la carpintería.

La única limitación de esta solución es que la iluminación interior se reduce paralelamente a la reducción del soleamiento. Hasta cierto punto eso es deseable puesto que así se evita el deslumbramiento y se consiguen unas condiciones de trabajo más agradables. Pero cuando se busca una protección muy alta, por ejemplo un coeficiente de sombra inferior al 10% que implica una reflexión superior incluso al 75%, las condiciones de iluminación interior bajan verticalmente pues la transparencia al espectro visible es sólo de 1,5%. En ese caso el nivel lumínico, sobre todo a cierta distancia de la fachada, puede ser totalmente insatisfactorio.

Las cajas dentro de las cajas
Como ya se ha visto la disposición de la protección solar entre dos vidrios puede llegar a gozar de las ventajas de la posición interior y de la exterior. Con la primera comparte la durabilidad y la menor suciedad por la protección que brinda la hoja exterior. Con la segunda la posibilidad de evacuar el calor acumulado sin que apenas se transmita hacia el edificio gracias a la presencia del vidrio interior. Es natural pues que este sea el camino adoptado en muchas investigaciones y proyectos recientes.

La gama de soluciones es muy amplia puesto que la duplicación de la protección se puede plantear simplemente como doble vidrio con cámara estanca, dobles carpinterías con espacios accesibles y manipulaciones diversas de ambas hojas o ventanas dobles o triples con control de la ventilación de la cámara de las llamadas "dinámicas". Las ventajas de cada una de ellas para el confort de verano e invierno o para la precisión de futuros de la relación con el exterior son muy diferentes.

En algunos casos se trata de cámaras selladas, del tipo de las del vidrio de protección térmica habitual, que alojan alguna forma de protección, en general lamas de aluminio o plástico bastante finas (1 o 2cm). Para la manipulación de estas lamas son necesarios motores que se suelen colocar al exterior para evitar que se tenga que sustituir todo el vidrio cuando se deterioran. Para evitar el punto débil que siempre supone la conexión con el motor se han diseñado algunas lamas metálicas que se pueden orientar desde el exterior de la cámara con sistemas magnéticos (Luxaclair, Velther).

En algún caso, para evitar la necesidad de mover las lamas, se han diseñado estas con una sección en forma de triángulo cada una de cuyas caras se ha diseñado con una curvatura adecuada a la orientación del hueco. Esa curvatura asegura que los rayos de sol de verano no entren en el interior del local y sin embargo en invierno permite el paso de la radiación y sus reflexiones. La visión a través de esas lamas fijas es reducida, la transmisión luminosa perfecta.

Una sofisticada solución de protección solar inserta entre vidrios es la proyectada por J. Nouvel para el Instituto del Mundo Árabe en París. La protección está formada por unos diafragmas a modo de los que controlan la entrada de luz en las máquinas fotográficas que están movidos por un sistema hidráulico controlado por una única célula fotoeléctrica. La celosía que forman los paneles con los diafragmas de diversos tamaños es bellísima pero la operatividad de un sistema tan sofisticado y ajeno a la voluntad de cada usuario es más que dudosa.

Para orientaciones del entorno sur es posible recurrir a lamas fijas con una orientación prefijada que evita el soleamiento de verano y sin embargo permite una visión exterior bastante correcta. Es una solución muy delicada pues puede producir fenómenos de reflexión entre lamas hacia el interior con lo que pierde su efectividad como protección solar y produce deslumbramientos. En todos estos casos el calor acumulado en las lamas, el producido por la radiación absorbida la que no es reflejada ni transmitida, se irradia hacia los vidrios y su evacuación es difícil por el conocido efecto invernadero. Una elección adecuada de los vidrios interiores puede reducir aún más la ganancia térmica interior.

La mejor solución es la recuperación es la recuperación de ese calor utilizando ese espacio como retorno del sistema de aire acondicionado. La evacuación de esa energía térmica, hacia el exterior en verano y hacia el interior en invierno sugiere muchas soluciones interesantes con dobles carpinterías que se pueden utilizar sin mayor alarde tecnológico.

Muchos edificios tienen esa cámara protectora climatizada como una envolvente general del edificio. El aeropuerto de Barcelona de Bofill o los edificios de Sainz de Oiza en el Recinto Ferial de Madrid son algunos ejemplos de esa gran cámara. La imagen de este último edificio nos permite decir que los locales habitables forman una caja inmersa dentro de la gran caja exterior que conforma la imagen de todo el edificio.


Si los huecos se comunican piso a piso, el movimiento por convección de todo ese aire caliente se puede llegar a controlar dentro de una doble piel formando parte del proyecto de climatización del edificio. Los más modernos están introduciendo esa cámara envolvente de todo el edificio como el lugar donde se controla la relación de los locales habitables con el exterior. Estas son las características de los que hemos dado en llamar "edificios con doble piel". El calor acumulado por las lamas calienta el aire de esa cámara entre las dos pieles y produce un movimiento de convección. Según los estudios realizados sobre modelos de computador esta convección permite la evacuación del 25% del calor acumulado en la cámara.

La cifra de negocios del sector superó este año los 6.100 millones de euros con una ocupación de más de 47.000 trabajadores

La digitalización y la transición hacia la economía circular marcarán el futuro del sector, 2018 será recordado como un año de transición para el textil, con la mirada puesta en la cuarta revolución industrial y los retos en economía circular y sostenibilidad. En esta coyuntura de transición y de incertidumbre económica con una contracción del consumo prevista en torno al 2%, el número de empresas del sector se mantiene en 3.600 y la cifra de negocios superará los 6.100 millones de euros frente a los 5.852 registrados en 2017. Por su parte, el número de trabajadores crece un 2% superando los 47.000. En el ámbito laboral destaca la firma del Convenio Extraestatutario del Textil y de la Confección entre patronales y UGT, que recoge incrementos del 2% en los salarios. La propia naturaleza heterogénea del textil permite hablar, además, de distintas velocidades dentro del sector. En general los textiles técnicos han tenido un mejor comportamiento durante el año en comparación a los empleados para la moda y el hogar. Así pues, el sector mantiene el pulso en un año marcado por la volatilidad, las dudas sobre la marcha de la economía y los cambios en los hábitos de consumo.

Encuesta a los empresarios del sector
En este contexto de incertidumbre, los datos obtenidos por la encuesta anual de coyuntura que TEXFOR realiza a empresarios del sector reflejan un curso desigual en el textil. Y es que la percepción de los empresarios muestra una gran diversidad de opiniones sobre el momento del sector, que se divide en tres grandes corrientes sobre la evolución de 2018. Mientras el 42% de los encuestados afirma que 2018 ha sido peor que el pasado año, el 33% asegura que ha sido igual y el 25% restante cree que ha sido mejor. La mayoría de empresarios con los que TEXFOR se ha puesto en contacto sí han coincidido en señalar que el mercado interno ha sido el que ha tenido un peor comportamiento a lo largo de 2018 seguido del conjunto de la UE. Por el contrario, los mercados de terceros países han registrado una evolución más positiva.

Ralentización del comercio exterior
El comercio exterior, punta de lanza del sector, también ha pisado el freno durante el presente año. El ritmo de las exportaciones se ha moderado en comparación con los ejercicios anteriores con un incremento estimado cercano al 1%. Las previsiones indican que el volumen total de las ventas en el
extranjero será de 4.500 millones de euros con la UE como principal destino, seguida de Marruecos y Turquía. Las ventas destinadas a mercados extracomunitarios han registrado por su parte fuertes crecimientos liderados por Corea del Sur (100%), Bangladesh (70%), Cuba (36%), China (20%) e India
(11%).

En el capítulo de importaciones, éstas han caído un 3% durante 2018 marcadas por la caída del consumo. Los principales proveedores internacionales de la industria textil española son China, que representa el 23% de las compras en el exterior, Italia (11%) y Turquía (7%).

Retos y perspectivas de futuro El consenso general habla de un modelo en vías de agotamiento, en el que el futuro pasa necesariamente por la economía circular, la sostenibilidad y la digitalización. La reinvención del sector en esta dirección es irreversible e implica cambios profundos a todos los niveles de la cadena de valor. Entre los retos más inmediatos, el textil se enfrenta a un aumento importante en los costes de producción, principalmente en materia energética, laboral y de productos químicos industriales debido a la nueva normativa del REACH.

En el aspecto laboral, el sector debe hacer frente a la falta de personal técnico cualificado y de ingenieros, así como al envejecimiento de las plantillas. El textil debe continuar reivindicando y fortaleciendo su papel en el conjunto de la economía como uno de los sectores más dinámicos,
innovadores y punteros de nuestro país. España debe destacar su papel como potencia mundial en el sector textil, cuyas empresas son líderes y compiten al más alto nivel en el panorama internacional.

Según coinciden la mayoría de empresarios encuestados por TEXFOR, las perspectivas para 2019 son mejores en comparación a la marcha registrada durante 2018. Así lo reflejan los principales indicadores en la recta final de 2018, con avances en el ritmo de creación de nuevas empresas, en la cifra de negocios, en el número de trabajadores y en los precios industriales.

Vamos entrando en la primavera, época en la que el sol pega de frente y no hay ningún tipo de protección al respecto. Sobre todo, en jardines y sitios que se encuentran completamente a la intemperie es donde son más propensos a recibir grandes dosis de rayos solares y por tanto, a incomodar la estancia de las personas.

Existen diversas soluciones para evitar que pasen los rayos del sol y poder mejorar la estancia, como son los toldos. En el mercado de la construcción y decoración de interiores existen diversos toldos que pueden ayudar a solventar esos problemas. Un tipo muy popular en los últimos tiempos es el toldo vela.

Son sencillos de instalar
Como los toldos vela suelen ser en un 90% de lona pura, no necesitan de una gran estructura para ser instalados; esto hace que los costes de instalación se aminoren y adicionalmente, que sean fácilmente montables y transportables a diversos lugares. Debido a esta cualidad se pueden instalar en diversos espacios, en el hogar o incluso solamente para los eventos especiales en el exterior.

No es que todos los toldos vela utilicen lonas de altas prestaciones pero suele ser una tónica muy común. En muchos casos utilizan lonas especiales formadas de microfibras densas que protegen de la luz UV pero a su vez permiten el paso del aire. Por tanto, son livianas, evitan la acumulación de calor en el espacio y te protegen de los rayos UV que transmite el sol.

Se adaptan a cualquier espacio
Son fácilmente transportables y también se adaptan estéticamente a cualquier espacio. Desde hace unos años cada vez son más los eventos al aire libre que han decidido implementar los famosos toldos vela; precisamente porque le aportan mucha elegancia a los eventos, sirven como material decorativo y a su vez protegen del sol.

Su estructura es muy segura
La instalación de los toldos vela es sencilla y tan segura que incluso se pueden instalar sistemas de luz sobre los mismos toldos vela sin comprometer en ningún sentido a la estructura.

En 2019, el objetivo de la Asociación OEKO-TEX® es fortalecer la protección del consumidor y la sostenibilidad a lo largo de la cadena de
valor de textiles y cuero. Las directrices existentes para las certificaciones OEKO-TEX® se han modificado a principios de 2019. Las
nuevas regulaciones entrarán en vigor el 1 de abril de 2019, después de un período de transición de tres meses.

El certificado Oeko-tex® cuenta con un reconocimiento a nivel mundial, es un sello de garantía para los productos textiles que indica que son
inocuos para la salud, respetuoso con el medio ambiente y los derechos de los trabajadores.

La Comunidad internacional Oeko-Tex®, es la unión de 16 prestigiosos institutos de investigación textil y de control en Europa y Japón, con
representaciones y puntos de contacto en todo el mundo en más de 60 países y AITEX es el instituto de representación en España.

OEKO-TEX® cumple con la nueva "Legislación CMR del Anexo XVII de REACH"

La sustancia benceno y cuatro sales de aminas se han incluido en el STANDARD 100 by OEKO-TEX® y el LEATHER STANDARD by OEKO-TEX®, y se han
definido sus valores límite. La sustancia quinolina, que ha estado bajo observación por OEKO-TEX® desde 2018, ahora también está regulada con un valor límite.
En el curso de la "estandarización" de los requisitos el "<" ahora se aplica a casi todos los valores límite.

Durante más de 25 años, la estrategia de OEKO-TEX® no ha sido esperar a la legislación, sino ser proactivo en el campo de la protección del consumidor como pionero. Como resultado de la implementación de las actualizaciones mencionadas anteriormente, el STANDARD 100 y el LEATHER STANDARD ya cumplen con los requisitos de la nueva "legislación REACH del Anexo XVII CMR" (Reglamento (UE) 2018/1513 de la Comisión). En contraste, esta legislación que aborda 33 sustancias CMR solo se aplicará a los productos a partir del 1 de noviembre de 2020. Por lo tanto, OEKO-TEX® es una forma de adelantarse y también cubre muchos otros problemas relacionados con el consumidor.

Nuevos valores límite en los certificados

La incorporación de varias sustancias: los siloxanos D4, D5 y D6, así como el diaceno-1,2-dicarboxamida (ADCA). Además, ahora se ha establecido un
requisito respecto a los metales extraíbles bario y selenio. Se han restringido los requisitos del apéndice 6 para los parámetros ftalatos (suavizantes), así como los compuestos per- y polifluorados. De esta forma, darán como resultado un menor impacto general en el medio ambiente, a los trabajadores y a los consumidores.

Glifosato en observación

En 2019, dos nuevos grupos de productos estarán bajo observación: el glifosato y sus sales, así como el N-nitrosaminas cancerígenas y sustancias N-nitrosables. Los productos de glifosato son sustancias que se encuentra en los herbicidas, recibieron mucha atención mediática durante 2017 y 2018, y fueron objeto de debates polémicos alrededor del mundo. A finales de 2017, se aprobó el glifosato temporalmente por la UE a cinco años, bajo la protesta de diferentes asociaciones de consumidores y ecologistas. La Asociación OEKO-TEX® está actualmente analizando más de cerca el grupo de sustancias en los materiales textiles.

Amplia cartera de productos para condiciones de producción sostenibles

STeP by OEKO-TEX® se extenderá a las instalaciones de producción de cuero en 2019. Además, también se actualizará el nombre para incluir esta integración: producción textil sostenible ("Sustainable Textile Production")se convertirá en "Producción textil y de cuero sostenible" ("Sustainable Textile and Leather Production"), pero el nombre de la certificación será el mismo: STeP by OEKO-TEX .

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